¡Buenas!
Mis padres llegaron a Escocia la madrugada del viernes, y esto ha sido un no parar. De hecho, mañana a las 9 de la mañana ya tenemos planes, de modo que seré breve.
Tras un sábado de turisteo por Edimburgo que incluyó un delicioso bocadillo de cochinillo al estilo "Wacken", el Domingo cogimos un tren hacia Stirling. En poco más de una hora, llegas al que llaman el "Corazón de Escocia" y la verdad es que se respira paz y magia en el aire. Stirling esta practicamente en la frontera entre las Highlands o las Lowlands y es atravesada por el mítico río Forth, que tantas veces ha sido clave en la historia del país.
| El río Forth a su paso por Stirling, con el Castillo a la derecha. Vista desde el National Wallace Monument |
En Stirling realizamos las dos visitas fundamentales: El castillo y el monumento a Wallace.
El castillo de Stirling es totalmente impresionante. Situado en la cima de la ciudad, tiene a sus pies un enorme cementerio cuyas lápidas parecen infinitas. De importancia clave durante toda la edad media (fue en muchas ocasiones la residencia del rey escocés), destaca por su palacio renacentista dentro de sus murallas, sus amplios salones y cuidadas tallas. La organización del castillo es estupenda y te facilitan una audioguia en castellano en la que aparte de explicarte cada uno de los rincones del castillo, personajes de época narran sus historias y cuentan anécdotas ocurridas entre los muros de piedra. Desde el castillo las vistas son impresionantes, llegando a ver las tierras altas de Escocia y como no la imponente torre del monumento a William Wallace, que sería nuestro siguiente destino.
El National Wallace Monument está situado en la colina desde la cual las tropas del libertador escocés avistaron al enorme ejército inglés que les esperaba antes de la batalla por el puente de Stirling. Un autobus lanzadera sube desde el centro de visitantes a lo alto de la colina, donde un amable caballero, compañero del héroe en la batalla, nos cuenta la historia del personaje, acompañando la narración un despliegue completo de armas, desde puñales a hachas de combate, sin olvidar la claymore, como buen escocés que es.
El monumento a Wallace es un ectraordinario edificio con una torre por la que suben 246 escalones hasta la cima, desde la cual podemos disfrutar de unas conmovedoras vistas mientras recuperamos el aliento (y nos refugiamos de los vientos). A lo largo del tramo de escaleras, encontramos tres salas: la primera dedicada a la historia de Wallace y la batalla de Stirling, la segunda reúne una colección de bustos de ilustres escoceses, desde Adam Smith a David Livingstone, y la tercera narra la historia de la construcción del monumento.
| La gran espada de batalla original del héroe escocés. |
Stirling es sin duda una escapada recomendada para aquellos que quieran conocer un poco más de la historia de la nación y que no quieran alejarse demasiado de Edimburgo o Glasgow.
Precisamente la escapada de hoy la hemos hecho a Glasgow. Ya tenía ganas de conocer la ciudad más grande de Escocia y la verdad es que la impresión ha sido muy positiva. Tan solo hemos dado un paseo por el centro de la ciudad, pero ha sido suficiente para ver el gran ambiente que tienen sus calles peatonales y grandes avenidas.
| Mis padres paseando por Buchanan Street |
Tiendas y más tiendas que harían las delicias de más de una que yo me se, que iban desde las especializadas en té, a las que vendían dulces italianos. Todo más moderno y actual que en Edimburgo, aunque no con tanto encanto. Eso si, la estación de tren central es una joya. En noviembre tiene pinta de que pase más de una tarde por allí, así que ya os contaré más cosas de Glasgow.
Por cierto... ¡HOY EL DOCTOR ESTABA EN GLASGOW!
| Junto a la Tardis, estacionada hoy en Glasgow |
¡Besotes!
Quiero un tour escocés T.T
ResponderEliminarAlgo podremos apañar no? ^^
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